El cambio nos provoca temor
La razón por lo cual viene el temor, es que la persona se está alejando de lo conocido, y se está enfrentando a algo nuevo o desconocido.
Está rompiendo los patrones de conducta del pasado y está adoptando unos nuevos.
Es normal o natural tenerle miedo o temor al cambio.
Cada triunfo trae consigo un cambio, cada meta lograda trae un cambio, sea este positivo o negativo.
Muchas veces el no saber cómo reaccionar ante las nuevas circunstancias nos provoca temor.
Por ejemplo: Un joven o una señorita que se va a casar, puede sentir temor de cómo será su vida conyugal o la simple ceremonia nupcial, se lo puede causar.
De la única manera que la persona no siente temor de caminar hacia el altar, sería que ya tenga experiencia, que en su haber haya unos cuatro o cinco matrimonios, de esta manera hasta con los ojos cerrados caminaría por el pasillo de la iglesia. Que el hombre o la mujer sea un(a) casanova, o un Ali Abdulla que tenga por ahi su pequeño haren. De no ser así, entonces la persona sí sentirá temor.
Si la persona tiene un propósito definido y se prepara para lo que será su vida de pareja, a medida que vaya pasando el tiempo se irá ajustando y el temor se disipará.
Si se le preguntara a esa persona porqué ese temor diría que, porque va a empezar una nueva vida sin tener al lado a sus padres que eran quienes le resolvían los problemas. Que tambien los extrañaría, que ya no pasaría tiempo con ellos y que ahora toda la responsabilidad caería sobre él o ella. Tal vez eso sería parte del problema.
Lo que le causa temor es desprenderse de los lazos de sus padres para empezar una nueva fase de su vida, para formar su propia familia. Una vez que este factor esté aislado y empiece a dialogar con su pareja. Que los dos se comprometan a trabajar unidos para lograr sus metas y tambien darse el tiempo para visitar a sus padres cuando tengan la oportunidad. Con el temor eliminado lograrán obtener el valor para seguir adelante en la vida.
La verdadera fuente de poder.
Descubriendo el propio Yo.
Para descubrir nuestra esencia hay que mirar muy dentro de nosotros mismos. Para encontrarnos a nosotros mismos hay que conectarnos con nuestra esencia.
Cuando nos alineamos con el ser interno nos sentimos bien, sentimos armonía, sentimos paz. Si por alguna razón nos alejamos de esa fuente de poder sentimos que estamos perdiendo la energía, sentimos que nos estamos desconectando de la fuente, sentimos una gran fuerza de oposición y hacemos lo que no queremos y lo que queremos hacer no lo hacemos. Pero cuando nos acercamos nuevamente a esa fuente sentimos que la energía vuelve, una vez más nos sentimos con vida, con dinamismo, con entusiasmo y seguros de nosotros mismos.
La seguridad es necesaria para mantenernos en el camino correcto y firmes cuando el camino se torna lleno de baches, en ese vaivén de la vida.
Cuando las personas que nos rodean piensan que se nos ha aflojado un tornillo, porque queremos hacer y tener lo que para ellos parece imposible de obtener. Y la niebla de la duda empieza a aparecer en nuestra mente poniéndonos obtáculos para poder tomar decisiones.
Cuando tenemos la certeza de lo que queremos y nos sentimos autosuficientes, entonces somos capaces de tomar la mejor decisión para nuestro propio beneficio.
La seguridad o confianza viene de adentro, de nosotros, de nuestro ser interno, que es el núcleo o la esencia de donde manan todos los sueños.
Encontrar la esencia de nuestro ser interno es crucial para el éxito, porque nos ayuda a sintonizarnos con la frecuencia correcta para llevarnos hacia la realización de lo que queremos lograr.
