Las siguientes leyes son más antiguas que la Biblia misma. Para entenderlas bien no puedes leerlas de paso. Debes buscar un momento de tranquilidad donde nadie te esté hablando ni molestando. En lenguaje figurado, debes saborear y masticar bien cada ley para poder digerirla.

La ley de la transmutación
Las cosas en su plano físico son energía. La energía nunca se destruye, solo se transforma. Si nos concentramos en la intención podemos cambiar los patrones de energía, dando lugar a una nueva forma.

La ley del mentalismo
Dice que todo en su esencia es mental. Que nosotros a través de nuestra forma de pensar somos capaces de crear nuestro propio destino.

La ley de causa y efecto
A través de esta ley podemos ver que en realidad la vida no castiga, que todo es el producto de lo que un día sembramos.

La ley de la correspondencia o relatividad
Por medio de esta ley podemos ver que las cosas no son ni buenas ni malas, las cosas simplemente son. Todo depende con lo que se le relaciona.

La ley de vibración
Esta ley dice que todo en el universo se mueve a su propio nivel de vibración.

La ley de polaridad
Por medio de esta ley podemos darnos cuenta que existen en el universo dos polos uno positivo y el otro negativo.

La ley del ritmo
Esta ley dice que todo va de un ciclo a otro ciclo y que existe un período de avance, por lo tanto hay tambien un período de retroceso.

La ley del género
Por medio de esta ley podemos ver que para que siga el proceso de la evolución tiene que existir un positivo y un negativo.

La ley de atracción
Esta ley dice que dos iguales se atraen.

Próximamente estaré explicando más ampliamente cada ley. Por ahora es importante señalar que las leyes son una fuerza que no se puede mover al antojo pero que sí las podemos manipular para alcanzar nuestras metas.