Lo externo es un reflejo de lo interno.

Un hombre luchador que siempre ha empujado hacia adelante, pero que en los últimos años ha venido experimentando lo que se le puede llamar “mala suerte”, por que no ha conseguido el éxito que desea. Siente que hay algo que no lo deja obtener su deseo y se pone a ver todas las cosas externas que cree son causantes de desviar su atención de su objetivo. Empieza a culpar a quien se le pone enfrente. Al cartero por no traer la correspodencia a tiempo y ahora tiene que pagar un cargo extra por el retraso en el pago de sus cuentas, o a su patrón por no darle una oportunidad para ser promovido a un mejor puesto y juzga a sus amigos, familiares y conyugue por no darle el apoyo que necesita. Piensa que es lo que lo mantiene estancado. Si el sueldo no le alcanza para suplir las necesidades básicas del hogar, culpa al gobierno por el alza en los precios de los productos. También culpa al prestamista por no darle el préstamo para adquirir el carro que desea o culpa al banco por no prestarle el dinero para empezar un negocio. Si tiene una meta de perder peso y no la puede lograr culpa a los restaurantes de comida rápida por el exceso de grasa que tiene la comida, o a su metabolismo y a su genética familiar.
Lo extraño es que casi nadie se da cuenta que los factores internos son la causas que lo alejan del éxito que siempre ha deseado.
Si la persona se tomara el tiempo para mirar dentro de ella y examinara todas las situaciones, tal vez puede encontrar un punto valioso dentro de sí que le de una pista sobre la causa del problema.
Cuando la persona conoce la fuente del problema es capaz de entrar en acción sin temor a lo que quiere, porque al saber lo que no quiere se le hace más fácil identificar lo que sí quiere.

Frases sabias


Leave a Reply

eXTReMe Tracker