Lo externo es un reflejo de lo interno.
Un hombre luchador que siempre ha empujado hacia adelante, pero que en los últimos años ha venido experimentando lo que se le puede llamar “mala suerte”, por que no ha conseguido el éxito que desea. Siente que hay algo que no lo deja obtener su deseo y se pone a ver todas las cosas externas que cree son causantes de desviar su atención de su objetivo. Empieza a culpar a quien se le pone enfrente. Al cartero por no traer la correspodencia a tiempo y ahora tiene que pagar un cargo extra por el retraso en el pago de sus cuentas, o a su patrón por no darle una oportunidad para ser promovido a un mejor puesto y juzga a sus amigos, familiares y conyugue por no darle el apoyo que necesita. Piensa que es lo que lo mantiene estancado. Si el sueldo no le alcanza para suplir las necesidades básicas del hogar, culpa al gobierno por el alza en los precios de los productos. También culpa al prestamista por no darle el préstamo para adquirir el carro que desea o culpa al banco por no prestarle el dinero para empezar un negocio. Si tiene una meta de perder peso y no la puede lograr culpa a los restaurantes de comida rápida por el exceso de grasa que tiene la comida, o a su metabolismo y a su genética familiar.
Lo extraño es que casi nadie se da cuenta que los factores internos son la causas que lo alejan del éxito que siempre ha deseado.
Si la persona se tomara el tiempo para mirar dentro de ella y examinara todas las situaciones, tal vez puede encontrar un punto valioso dentro de sí que le de una pista sobre la causa del problema.
Cuando la persona conoce la fuente del problema es capaz de entrar en acción sin temor a lo que quiere, porque al saber lo que no quiere se le hace más fácil identificar lo que sí quiere.
La mente es como un jardín
La mente es como un jardín, todo lo que crece en ella se debe a las semillas que anteriormente se sembraron ahí.
Un individuo puede alimentar su mente con pensamientos de naturaleza constructiva. O por pereza, permitir que pensamientos de naturaleza destructiva se infiltren en esa hermosa tierra fértil de la mente.
La mente o el subconsciente es como un jardín memorable y hermoso donde bellas flores desprenden su agradable aroma. Pero si por negligencia han germinado semillas de frutos o flores no deseadas, de seguro que por predeteminación de la naturaleza, yerbas y abrojos creceran ahí.
Así como es la acción es la reacción. Todo lo que se siembra se recoge. Al plantar una semilla en la tierra, esa semilla será la causa de una flor, un vegetal, una planta, un árbol o cualquier otra cosa que se plantó.
Como el agricultor que de unas semillas sembradas cosecha una enorme cantidad de fruto, de una pequeña cosa puede resultar una gran consecuencia. Diciéndolo de otra manera “con algo pequeño agradas o desagradas”.
Cuando una persona quiere sembrar maiz no va al estante de la esquina a comprar elotes, va y compra semillas de maiz.
Después escoge el lugar donde plantará las semillas, pondrá el abono en la tierra, traerá el arado para escarbar, pone la semilla y luego la cubre con tierra. Después la riega y la naturaleza se encargará de hacerla germinar y crecer. Después de un tiempo obtiene el producto de lo plantado.
La tierra donde se planta la semilla necesita suficiente luz solar, si se planta bajo los árboles, la sombra causará que la semilla se muera. si se siembra en una tierra sin cultivar, no podrá brotar o tendra problemas para crecer por lo duro del terreno.
Para poder obtener lo deseado es necesaria una buena preparación del terreno, no simplemente hacer un hoyo y echar la semilla.
Es de vital importancia tomarse el tiempo necesario en la preparación, no importa si lo que se desea es grande o pequeño siempre se necesit . Lo mismo sucede en el terreno de la mente, primero hay que plantar la semilla para obtener el éxito deseado.
Otro ejemplo sería la edificación de un casa. Si la persona desea construir un solo cuarto tiene que prepararse con el dinero para comprar los materiales necesarios, ahora, si lo que desea es construir un edificio de cuatro o cinco pisos deberá prepararse con los permisos, el dinero y los materiales necesarios que corresponden a esa magnitud. Contratar a un ingeniero o arquitecto que le diseñe los planos para poner cada cosa en su lugar, conocer el tipo de terreno para hacer la cimentación, la colocación de los cables de luz, la tuberia de agua potable, la tuberia de drenaje y todas las otras cosas necesarias para que el edificio llegue a ser una realidad fisica.
Los expertos siempre se toman su tiempo en la preparación y cuando la tienen, parece fácil la construcción. Pero los que ignoran el paso de la preparación y edifican a lo “cuachalote” (descuidado en su trabajo) construyen unas monstruocidades que es peligroso se les venga encima
El subconsciente es como un jardín de tierra fértil donde las yerbas crecen en abundancia si no se siembran semillas de plantas más deseables. Es posible que una persona controle su mente si contro la sus pensamientos.
